viernes, 2 de diciembre de 2016

Elementos de un Disco Duro

Platos: El plato (platter) es un disco rígido elaborado de vidrio, aluminio o cerámica, y que tiene la superficie de sus dos caras (sides) recubierta por una capa muy delgada de una aleación metálica magnetizable, que se puede polarizar formando campos magnéticos.

Cada disco está compuesto por varios platos, unidos a un eje central y a un motor que los hace girar, de forma conjunta, a una velocidad constante, que se mide en revoluciones por minuto (rpm) en función de las vueltas dadas cada minuto (5400, 7200, 10000, etc)

Cabezales: Los cabezales (heads) constituyen la pieza que sirve para la lectura y escritura de los datos. Están compuestos por una bobina de hilo que detecta o produce un campo magnético. Van colocados en el brazo del actuador, que contiene, como mínimo, un cabezal por cada cara de cada plato.

Los cabezales no llegan a tocar nunca la superficie del disco; cuando el disco gira, genera una delgadísima capa de aire sobre la que flotan los cabezales. Esto impide que se raye la superficie del disco, lo que causaría un grave daño al mismo.

Eje: El eje (spindle) es la parte del disco duro que une todos los platos al motor y que hace que todos giren conjuntamente a la misma velocidad.

Motores: Los discos duros cuentan con dos motores: uno para hacer girar todos los platos y otro, llamado actuador (actuator), para desplazar los cabezales desde el centro del disco hasta el borde externo del mismo o viceversa. Como todos los cabezales están unidos al mismo motor, se mueven la unísono.

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